Los elementos que intervienen en el proceso de comunicación son los siguientes:
· Emisor:
Aquél que transmite la información (un individuo, un grupo o una máquina).
· Receptor:
Aquél, individual o colectivamente, que recibe la información. Puede ser una
máquina.
· Código:
Conjunto o sistema de signos que el emisor utiliza para codificar el mensaje.
· Canal:
Elemento físico por donde el emisor transmite la información y que el receptor
capta por los sentidos corporales. Se denomina canal tanto al medio natural
(aire, luz) como al medio técnico empleado (imprenta, telegrafía, radio,
teléfono, televisión, ordenador, etc.) y se perciben a través de los sentidos
del receptor (oído, vista, tacto, olfato y gusto).
·
Mensaje: La propia información que el emisor transmite.
· Contexto:
Circunstancias temporales, espaciales y socioculturales que rodean el hecho o
acto comunicativo y que permiten comprender el mensaje en su justa medida.
Los elementos de la comunicación se relacionan entre sí:
Así, un emisor envía un
mensaje a un receptor, a través de un canal y
de los signos de un código, y de acuerdo al contexto en
que se sitúa ese acto de comunicación.
No solamente son necesarios estos elementos, es indispensable que
el emisor y el receptor tengan el mismo lenguaje ya que sino los problemas se
incrementaran.
Ruido y redundancia.
Dichos fenómenos suponen una perturbación
en el proceso de comunicación.
Se denomina ruido a todo
obstáculo que dificulte la comunicación, de tal modo que suponga una
pérdida de contenido del mensaje.
Llamamos redundancia a la
aparición en el proceso de comunicación de elementos que no aportan información
nueva al mensaje.
Sin embargo, este esquema es una simplificación
de un proceso mucho más complejo que utilizaremos como punto de partida para
comprender el funcionamiento de la comunicación en la práctica.
Ejemplo de la comunicación.
Bibliografía:


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